Desde la crianza hasta la doma, nuestro trabajo nace del amor y respeto por los caballos, transmitido de generación en generación.
Soy Marcelino Vargas Silva y he dedicado mi vida al cuidado y entrenamiento de caballos. Lo que comenzó como una tradición familiar, hoy se ha convertido en mi vocación: ayudar a cada cliente a encontrar, criar o domar al caballo ideal. Mi compromiso es la seriedad, el respeto por el animal y la satisfacción total de quienes confían en mí.
Más que una profesión, es una herencia familiar donde cada doma es una muestra de amor y dedicación por el arte ecuestre.
Cada caballo tiene su propio ritmo. Nosotros lo entendemos, lo guiamos y lo preparamos para alcanzar su máximo potencial.
Acompañamos a cada caballo y su dueño con paciencia, técnica y compromiso, construyendo vínculos duraderos basados en el respeto mutuo.
Podemos ayudarte con la experiencia, el compromiso y el respeto que merecen tú y tu animal.